Poder Antioxidante
El té blanco representa la forma menos procesada de todos los tés, contiene varias veces la cantidad de catequinas y polyfenoles presentes en el té verde. Las catequinas son más potentes para suprimir los radicales libres que las vitaminas C y E. Una de las consecuencias mas beneficiosas es que permite contrarestar la arterioesclerosis (endurecimiento de las arterias y formación de depósitos de lípidos en sus paredes) bajando los niveles de LDL (colesterol malo) y de triglicéridos plasmáticos, al tiempo que eleva los niveles de HDL (colesterol bueno).
Belleza y Juventud
El té blanco es efectivo en proteger la piel contra las agresiones diarias del ambiente, detiene el proceso de envejecimiento a nivel celular, previene la caída del cabello y la aparición de arrugas, refuerza la resistencia de su piel al deterioro y envejecimiento, manteniendo su piel suave , bella y joven.
Antiviral y Antibacterial
El té blanco no solo refuerza el sistema inmune para combatir enfermedades, sino que actualmente puede destruir los organismos que causan las enfermedades, tiene efectos antivirales y antibacteriales superiores al té verde, además tiene propiedades antifungales (combaten la enfermedad ocasionada por hongos) y promueve la rápida recuperación y sanación del cuerpo. Previniendo así la temprana aparición de cáncer de pulmón, esófago, páncreas, hígado, mamas, próstata, piel, boca y colon.
Equilibra el peso corporal
Tiene efectos diurético y depurador, lo que ayuda a eliminar toxinas del cuerpo. Además, sus componentes impiden la adherencia de lípidos (grasas) en los tejidos y su absorción en el tracto digestivo, estimulando la eliminación directa a través de la materia fecal esto ayuda a perder peso haciendole sentir en plena forma y sin perjudicar su salud.

